¡Hola gente bonita! Con esta segunda parte de post Montessori quiero compartir algunas actividades chulas, de metodología Montessori, que se pueden hacer en casa con facilidad. Muchos de los materiales se pueden hacer con cosas cotidianas y nos pueden servir, como juego o como refuerzo de temas escolares, que muchas veces simplemente cambiando la forma, el estudio puede volverse divertido.
Voy a dividirlo un poco en temáticas, no quiero hacerlo en edades porque creo que cada peque es un mundo y lo que puede servir para uno de tres, también puede valer para uno de siete. Allá voy.
Actividades numéricas o matemáticas:

Esta actividad que veis aquí, aunque en la foto esté con un material precioso, es igual de útil con vasos de plástico y palillos de dientes, dibujando el número en cada vaso. Con esta actividades facilitamos no solo aprender a contar, sino relacionar de forma real los números con las cantidades.
Tengo que hacer aquí una confesión, cuando un peque con año y medio o dos años cuenta hasta diez, está repitiendo palabras que le han enseñado, pero no tiene ni idea de a que corresponden.
Sin embargo, si mientras cuenta, ve el número y además la cantidad de palitos en cada hueco, le permite materializarlo y por tanto facilita que lo vea.
Lo mismo sucede si utilizamos los palitos para sumar. Siempre se comprenderá mejor que le das tres palitos y le pides que lo sume con los dos palitos que hay sobre la mesa. O si, al lado de la ficha que trae del cole, le pones palitos diferentes para que pueda realizar la suma de forma tangible.

Esta actividad la vamos a calificar de súper TOP. ¿Por qué? Pues porque une tres aspectos importantes. Contabilización, trazo y psicomotricidad fina. Contabilidad porque bajo los números vienen las estrellitas con la cantidad. Que si ya queremos hacerla hiper mega top podemos ofrecer al peque unas pegatinas de estrella de las que venden en todas partes y pedirle que ponga una pegatina sobre cada estrella a la vez que cuenta cuantas pegatinas está poniendo. Trazo porque para aprender a escribir números tenemos que saber que forma tienen y como he dicho antes, cuanto más tangible sea mejor. Y psicomotricidad fina porque para aprender a escribir es necesario haber trabajado previamente el correcto manejo de nuestro cuerpo, la psicomotricidad fina implica las muñecas y los dedos y para pasar la cuerda por cada agujero es necesaria destreza.
Actividades de Lectoescritura.
Esta primera actividad que os presento de lectoescritura es súper típica. Consiste en hacer el trazo de la letra en sal o arena, lo que permite, fomentando además la estimulación sensorial, probar y probar hasta que el peque esté conforme con el trazo. Es importante permitirle hacerlo de forma tranquila.
Entre las variantes de esta actividad se encuentra el Alfabeto de Lija. que no es más que unas tarjetas con las letras hechas de material de lija, lo que permite al peque distinguir por la textura como es el trazo, tocándolo.

En segundo lugar esta actividad también me parece muy completa. Cuando yo estudié a Montessori realicé unas tarjetas que se parecían pero a las que le faltaba la fase de Construye. Ligar la palabra al dibujo facilita la lectura porque generalmente los peques conocen el sonido de la palabra pero no como es escribe. Igualmente buscar las letras siguiendo el patrón significa que son capaces de identificarlas y por último permite practicar la escritura.
Actividades de psicomotricidad.
Entre las actividades para mejorar la psicomotricidad fina os voy a presentar mis tres favoritas, por su simpleza. En primer lugar los trasvases. Consiste en dar al peque dos recipientes, uno llego y otro vacío y una cuchara, para que vaya pasando el contenido de uno a otro. Se puede hacer con alubias, con arroz, con arena y hasta con agua, igualmente se puede reducir el tamaño de los recipientes para aumentar la dificultad.
En segundo lugar ejercicios de pinza. Poder hacer la pinza con el índice y el pulgar es una de las habilidades que nos diferencian evolutivamente de los animales, tener pleno control de ésto es muy importante para la psicomotricidad.
Otro ejercicio de psicomotricidad fina genial y que puede es tan simple que todos hemos hecho alguna vez es el de introducir una bolita por una cuerda, es decir, hacer pulseras y collares.

Para la psicomotricidad gruesa también existen muchas actividades simples, algunas de ellas se pueden hacer incluso por la calle. Por ejemplo, caminar sobre una linea recta. Esto es algo que todos hemos hecho de niños, es super divertido y muy bueno para el desarrollo. Igual que aquellas que suponen saltar, levantar la pierna... Jugar al elástico de toda la vida o hacer un laberinto en casa son actividades que trabajan la psicomotricidad gruesa.
Por último voy a dejar algunas imágenes de actividades que pueden ser divertidas para investigar sobre diferentes temas.

Todas estas actividades las he encontrado en la página Pinterest. Pero es muy muy sencillo encontrar numerosas ideas que podamos adaptar a nuestras capacidades y a las necesidades de los peques solo poniendo Montessori en internet y el ámbito a trabajar o la edad.
Y recordad, lo importante es que el peque quiera hacerlo, que sea ameno y divertido para todos y no forzar nada.